lunes, 20 de abril de 2015

SILVIA'S CAKE


 Ya estoy de vuelta, este mes ha sido muy intenso. He disfrutado de unas merecidas vacaciones, he viajado, he disfrutado de preciosos lugares y comida francamente rica, pero lo más importante: he disfrutado muchísimo de mi familia.

Abril es el mes de los cumpleaños, mis dos hijas cumplen años durante este mes, también los cumplía mi madre, así que siempre ha sido tiempo de celebraciones, de preparar meriendas y tartas.

La receta con la que retomo el blog es la tarta de cumpleaños de Silvia, este año Marta se quedó sin tarta, ya que ella está en Hamburgo y no pudimos celebrar junto a ella su cumpleaños. Ya sabes que en julio haremos la tarta más bonita del mundo mundial.



La Silvia's Cake, así la hemos bautizado, gustó mucho, es una tarta de cuatro pisos, - en USA se les llama Layer Cake-, con relleno y cobertura de nata, y rematada con frambuesas. El bizcocho es delicioso, súper esponjoso. El relleno y la cobertura no resultan empalagosos ya que consiste en nata montada firme y además queda en su justo punto de dulzor. La verdad es que es de esas tartas con las que repetirías, ya que no empacha para nada.

La receta del bizcocho la publique hace un tiempo, es ESTA, es un bizcocho que nunca falla, la receta es de mi amiga Merche, y está bueno solo o acompañado.

INGREDIENTES:

Para el bizcocho:

4 huevos L

250 g de azúcar

250 g de harina

125 ml de aceite de oliva

125 ml de zumo de naranja

1 sobre de levadura de repostería

Ralladura de un limón

Colorante alimentario rojo

Para el relleno / cobertura y decoración:

1 litro de nata 35% materia grasa

Azúcar al gusto

1 Bandeja de frambuesas



PREPARACIÓN:

Necesitamos cuatro moldes de 20-22 cm. Yo compré cuatro desechables ya que no tenía tantos del mismo tamaño. Los engrasáis bien para que no se peguen los bizcochos y reserváis.

Separar las claras de las yemas, batir las claras hasta que estén firmes y en este punto ir echando el azúcar hasta conseguir la textura de un merengue. Añadir el aceite poco a poco y a continuación el zumo de naranja. Batir con un tenedor las yemas e incorporar a la mezcla anterior, agregar la ralladura de limón y por último la harina junto con la levadura poco a poco.

Ahora añadiremos el colorante alimentario, hay que echar bastante para que la masa quede muy roja ya que al hornearse siempre queda un poco menos vivo el color.  Reparte la masa en los cuatro moldes, yo uso un dosificador de hacer bolas de helados.

Meter en el horno precalentado a 180º durante 20-30 minutos en función del horno. Pinchar con una brocheta para ver si están cocidos.

Dejar enfriar sobre una rejilla y mientras aprovechamos para montar la nata.

La nata tiene que estar muy fría, sino te costará mucho montarla. Verter el litro de nata fría en la batidora y batir a velocidad alta, cuando esté medio montada añadir azúcar al gusto. Continuar batiendo hasta que nos quede firme pero vigilando porque si la batimos en exceso la convertiremos en mantequilla.

Cuando los bizcochos estén fríos, colocar un bizcocho y encima una buena capa de nata, así con todos. Finalmente cubrir toda la tarta con nata. Decorar como más os guste, yo no la he hecho lisa, me apetecía darle un toque más casero y le he pasado la rasqueta de puntas, consiguiendo el estriado que veis.

Finalmente decorar con frambuesas. Está mejor de un día para otro, por lo que os aconsejo hacerla el día de antes a cuando la vayáis a comer.

Si os apetece podéis visitar mi Instagram, en el podréis ver lo que he ido haciendo durante este mes. Vuelvo a publicar en el blog pero por ahora no podré hacerlo con tanta asiduidad, al menos hasta después de mayo.

Un beso para tod@s y FELIZ SEMANA


viernes, 20 de marzo de 2015

MARTOFEN DE CHOCOLATE


Una receta que os encantará, directamente desde Hamburgo, Alemania. Me la manda mi hija Marta que se está convirtiendo en una estupenda cocinera.

Facilísima y deliciosa, para amantes del chocolate en estado puro, sin harina, delicada, nada empalagosa y con un regustillo final que sabe a nube de cacao…
Seguiría pero mejor lo veis ya en la foto.




INGREDIENTES:

1 Tableta de chocolate negro
100 g de azúcar
100 g de mantequilla
5 huevos tamaño L

PREPARACIÓN:

Derretir a fuego muy bajo la mantequilla y la tableta de chocolate negro troceado, sin dejar de remover. Una vez fundido el chocolate u la mantequilla retirar del fuego y añadir el azúcar, remover de nuevo y reservar. Lo dejaremos enfriar un poco y mientras montaremos las claras de los huevos.

Separar las claras de las yemas. Batir las claras hasta conseguir una consistencia firme, lo habréis conseguido cuando formen picos.

Batir las yemas de los huevos e incorporar al chocolate, mezclar bien. Incorporar ahora las claras poco a poco, con movimientos envolventes para que no se nos baje.

Engrasar un molde y verter la mezcla. Meter en el horno precalentado a 180ºC durante 30 minutos. El pastel subirá mucho. Después cuando lo sacamos baja, pero su textura es tan suave y rica que os conquistará.



FELIZ FIN DE SEMANA

domingo, 15 de marzo de 2015

HOJALDRES DE BACON

Muchas veces no es necesario complicarse para hacer una receta rica, con buena presencia y además rápida. Para muestra de ello os traigo unos hojaldres con bacon, retorcidos y dorados, que presentados dentro de un vaso resultan incluso de lo más glamuroso.


INGREDIENTES:

Una lámina de hojaldre alargada
Lonchas de bacon ahumado
1 yema de huevo batida con una cucharada de agua


PREPARACIÓN:

Cortamos tiras de hojaldre de 15 cm de largo por 2 cm de ancho. De igual modo cortamos el bacon en tiras de esta misma medida. Ponemos la tira de bacon sobre la de hojaldre y vamos retorciendo desde una punta hasta la otra.

Colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulferizado, teniendo la precaución de dejar un poco de separación entre las piezas, pues luego crecen. Pintamos con la yema de huevo batida con una cucharada de agua. Y horneamos a 200º C durante 15 minutos aproximadamente, en función del horno o hasta que tomen un bonito color dorado.

Dejamos enfriar sobre una rejilla y no queda más que disfrutar de estas sencillas delicias.

domingo, 8 de marzo de 2015

PAN DE HAMBURGUESAS


Hoy os traigo unos panes de hamburguesa. De paso aprovecho para hablaros de una de las últimas incorporaciones a mi biblioteca de libros sobre pan, se trata de “PAN en casa, del horno al corazón” de Anna Bellsolà, Ed. Océano. El libro es sencillamente estupendo, muy bien redactado, muy ameno y sobre todo explicado de forma clara y sencilla. Desde luego si os gusta hacer pan no debe faltar en vuestra biblioteca.

Yo hice una cantidad grande, la que indicaba el libro, porque realmente merece la pena las dos hornadas que os van a salir. La receta tal y como viene en el libro, en los ingredientes indica, 1 kilo de harina pero a mi me quedo una masa demasiado blanda y añadí 50 g más de harina de espelta. Por esta razón mi consejo es que reservéis un poco de agua y entonces comencéis a amasar. Los tipos de harina e incluso las diferentes marcas influyen en la cantidad de agua necesaria para el amasado.



Resultan unos panes tiernos, con una miga estupenda, y un delicioso sabor. Desde luego cuando comes uno de estos panecillos te das cuenta de la gran diferencia que hay con los panes industriales que venden en los supermercados.

Si además también haces la hamburguesa casera, el resultado se convierte en un bocata exquisito que nada tiene que ver con los que sirven en las cadenas de comida rápida, es como viajar a mundos distintos, os pareceré exagerada pero es cierto.

Hoy os dejo la receta de los panes y en próximos días os pondré las hamburguesas caseras que preparo en casa, de esta forma entenderéis lo que os cuento, y no quiero parecer engreída por decir esto, pero nada que ver lo casero con lo industrial.

INGREDIENTES:

1 kg de harina de fuerza
50 g de harina de espelta
650 ml de agua
160 g de mantequilla temperatura ambiente
70 g de azúcar
50 g de leche en polvo
20 g de levadura fresca
20 g de sal
Semillas de sésamo o amapola para espolvorear por encima (optativo)



PREPARACIÓN:

Amasa todos los ingredientes, excepto las semillas de sésamo/amapola, a la vez en un cuenco hasta conseguir una masa consistente. Continúa con el amasado encima de la mesa de trabajo hasta obtener una masa homogénea, uniforme y lo más fina y elástica posible.  Recuerda echar un poco de harina en la superficie de trabajo para que no se pegue la masa.

Notaremos que la masa está en su punto cuando al coger un trozo y estirarlo, tenga cierta transparencia, como una sábana.

Ahora deja reposar la masa dentro del cuenco durante 30 minutos tapada con paño para que no se seque.

Al cabo de ese tiempo, saca la masa del cuenco y con un cortador de pasta haz piezas de 150 gramos.  Dales forma de bola. Prepara un par de bandejas y pon papel de cocción encima. Coloca las piezas en la bandeja, dejando separación entre ellas porque doblaran su tamaño. Aplasta ligeramente las bolas hasta que queden a una altura de 1,5 cm aproximadamente.

Ahora dejamos fermentar la masa a temperatura ambiente hasta que doble su tamaño.

Con un pincel pintas con agua cada pan por encima y esparces semillas de sésamo y amapola sobre la masa si así quieres. 

Enciende el horno y lo calientas a 180ºC. Coloca una de las bandejas dentro del horno y hornea durante 20-25 minutos sin vapor. Repite la operación con la otra bandeja.

Saca los panes y déjalos sobre una bandeja de rejilla. Deja que se enfríen antes de abrirlos y consumirlos.

Una vez fríos puedes congelarlos.

Buena semana.